El Ayuntamiento de Güímar no promueve la igualdad en el municipio

Una comisión de fiestas del municipio sureño ha organizado una fiesta “solo para ellas” en la que se otorgarán premios a la “Miss Licenciada en Follometría”, “Miss Cachonda” y “Miss Estrecha”

Una vez más, la alcaldesa Carmen Luisa Castro ha copado espacios en los medios de comunicación. Esta vez no hay un macroproyecto irrealizable o una llamada a los juzgados como investigada por prevaricación. Ahora, Carmen Luisa va a financiar una actividad por sexto año consecutivo que dista bastante de las políticas de igualdad.

Si bien es cierto que la actividad es una propuesta de una Comisión de Fiestas del municipio, que no es la primera vez que esta comisión la realiza y que este grupo ya ha pedido disculpas a “quien pudiera ofenderse”, también lo es que porque se haya hecho antes no implica que no sea machista y que, apoyarlo con recursos públicos en un municipio con una de las mayores tasas de desempleo y desigualdad es, cuanto menos, una fechoría.

Parece que en lugar de progresar, el grupo de gobierno del Ayuntamiento de Güímar pretende embelesar a sus votantes aunque ello implique un profundo declive en el funcionamiento local. No importa que 2017 terminase con 99 feminicidios o con casos tan espantosos como el de “la Manada”. Carmen Luisa Castro busca apoyos de cara a 2019 y si es necesario financiar actividades de diversas índoles con el presupuesto de alcaldía, se hace. Lo descabellado por su parte sería destinar parte de los 400.000€ en fiestas a acciones positivas de manera transversal en el presupuesto o igualdad, que tan sólo cuenta con 1.200€.

Además, a esto se le suma el silencio cómplice de la concejala de Bienestar Social, Socorro González, quien no ha realizado actividades en materia de igualdad ni desde el Ayuntamiento ni desde la red Tenerife Violeta no por incapacidad, sino por desinterés.

Urge que desde las instituciones se proporcione formación en igualdad y se potencie el feminismo para que la sociedad al fin, pueda avanzar y dejar atrás la lacra del terrorismo machista. Perpetuar los roles machistas de “estrechas” o “cachondas” seguirá beneficiando al patriarcado. Estos no son los espacios que necesitan las mujeres, y menos aún, subvencionados por un Ayuntamiento.